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Todos los martes, a las 4.20pm, un grupo de mujeres comienza a llegar al Kiosco Morisco, en la Santa María la Ribera. Entre risas y pláticas comienzan a sacar mantas de colores y a tenderlas en el piso, poco a poco van colocando diversos productos; ropa de segunda mano, jabones, cigarros flores, estampas, pañuelos, lentes, fotografías, aretes, pulseras, aguas de horchata con café y muchos otros productos. Después de acomodar sus productos, se comienzan a forjar los porros, otras sacan pipas y así, se da por iniciada la protesta cultural de la colectiva Arte Mamis.

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Muchas de las mujeres presentes, son artesanas y vendedoras autogestoras, que además de enfrentar precarización económica, han sufrido de estigmatización y criminalización por fumar marihuana. 

La protesta de Arte Mamis se ha convertido en una pequeña comunidad de mujeres que defienden su derecho a usar esta planta milenaria y que pretende apoyar la economía de cada una de las participantes.

Resistir la criminalización

Aura, Alien y Helena, son las gestoras de esta protesta que tiene como fin exigir y construir espacias seguras y libres de violencia para usarías de marihuana; a través de la venta de productos, talleres, y performances, las mujeres exigen a las autoridades detener la criminalización del cultivo, portación, consumo y venta de la marihuana, así como de sus derivados.

“Esta espacia es una forma de protestar y de usar el arte que también es degradada socialmente, entonces nosotras como morras y artistas – que muchas veces no nos reconocemos así también por lo degradada que esta el arte- decidimos crear este espacio para que como mujeres podamos consumir.”

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En la espacia no se permite la venta o compra de marihuana, únicamente el consumo es permitido. Esto es debido a que, en la Ciudad de México, la venta y portación de la marihuana es aún penado por la ley; ya que iniciativas con el fin de legalizar la portación y venta de la planta, han quedo estancadas en los legislativos federales.  

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Las políticas punitivitas con respecto al uso y venta de la marihuana siempre han afectado en mayo medida a las mujeres; en 2017, la organización EQUIS, Justicia para las Mujeres publicó un estudio que demuestra que los casos de mujeres en cárceles por delitos contra la salud se duplicaron en tan solo dos años en México y que representan el 43% de los casos de las mujeres en prisión siendo el delito de posesión más castigado con la privación de la libertad

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Las jóvenes usarías, en especial jóvenes de las periferias, se enfrentan también a ser estigmatizadas y detenidas arbitrariamente por consumir en las calles, al no tener otros espacios en donde poder hacerlo, así lo comenta también Aura, quien dice que la estigmatización en contra de los usuarios de la marihuana tiene una doble carga para las mujeres en situaciones económicas precarias.

“Nos han dicho que el espacio público no lo podemos habitar y ocupar, hay criminalización en las calles. Si yo soy un joven que no tiene el dinero para ir a estos lugares, o ir a comer a estos restaurantes y que como mujeres esto aún aumenta por las condiciones económicas tan precarizadas para las madres y mujeres, una morra de la periferia o de cierto nivel socioeconómico entonces tiene que hacer uso del espacio público para consumir y por ende ser criminalizadas.”

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“Nosotras también corremos más riesgo al comprarla, al consumirla, y por eso incomoda a la policía y al sistema y a la sociedad que como mujeres impulsemos los cambios desde abajo, desde las calles, que tomemos los espacios públicos para consumirla, eso está aún más criminalizado.”

Artes Mamis busca visibilizar estas problemáticas para así, construir una espacia en donde las mujeres de las periferias y de la ciudad, puedan hacer uso del espacio público en condiciones seguras y haciendo frente a la criminalización en contra de las usuarias de la marihuana.

Por un consumo antipatriarcal

“Además de la criminalización por consumir en el espacio público, las mujeres también nos enfrentamos a las violencias machistas que hay en grupos mixtos de consumidores, y de espacios de activismo 4/20 en donde las mujeres han sido violentadas, abusadas, minimizadas e ignoradas; por eso la necesidad de tomar espacios en las calles para y por mujeres.”

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 El acoso y violencia en espacios mixtos de activismo 4/20 es una de las razones por las cuales, la protesta de Arte Mamis esta únicamente dirigida a mujeres, para las presentes, el espacio se ha vuelto también un refugio de las violencias que enfrentan por el simple hecho de ser mujeres en otros espacios públicos y privados.

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Así lo comenta, una joven que dirige el proyecto Tabaque.arte que consiste en la venta de cigarros y mezclas de tabaco artesanales y orgánicos; salvia, toronjil, hoja de frambuesa, caléndula, lavanda, y menta, son algunas de las flores que Paola utiliza para elaborar sus productos.

“Formar espacias de morras para morras se ha vuelto esencial en mi vida, de lo más importante y bello Arte Mamis además de ser una espacia libre para compartir nuestros productos sororamente y aprender diversidad de cosas en los talleres, es una espacia en donde podemos expresarnos, contenernos, compartir nuestros sentires, además crear lazos y conexiones entre compas, es un espacio mágico, sin violencia y seguro. El estar ahí es un momento que elijo para mí.”

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Chabe, otra mujer que asiste semanalmente al espacio, y quien forma parte del proyecto Osota Bazar que promueve la venta de productos cannábicos incluyendo palomitas, galletas, y productos de belleza como jabones y shampoos también elaborados con cannabis. Para Chabe, el espacio es un lugar para compartir y aprender de otras mujeres, y que ayuda a mostrar una imagen positiva de las consumidoras de la marihuana.

“Para mi Arte Mamis significa un espacio de confianza y de libertad de expresión porque puedes hacer cualquier presentación artística con respecto a todas las causas feministas. Es un espacio en donde además podemos mostrar nuestros proyectos, ya que es una protesta económica además de protesta por el uso de la marihuana".

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Siempre hay mujeres diversas, vienen del Estado de México, de las periferias de la ciudad y hasta de otras ciudades para compartir sus saberes y sus productos, para mí lo más importante también es que cada martes aprendo algo nuevo en los talleres, es muy importante compartir eso saberes.

Queremos decirle a la gente que sí somos usuarias, pero que también trabajamos, somos artesanas, y podemos compartir nuestros saberes. Hay vecinas que se acercan a las clases con curiosidad sin ser feministas o usarías de marihuana, esperamos también tejer redes con las vecinas del Kiosco.”

Las mujeres que integran Arte Mamis esperan poder seguir construyendo esta espacia y tejiendo redes entre ellas y otras mujeres que también son artesanas y productoras. Su mayor amenaza, es que sean retiradas del espacio público mediante el uso de la fuerza como ha sucedido en otros espacios de protesta feminista como lo eran las mercaditas de Bellas Artes, y las protestas económicas dentro de las estaciones del metro.

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Frente a esta realidad, la existencia de Arte Mamis es una necesidad para las mujeres consumidoras de cannabis que provienen además de las periferias.

Si quieres conocer más de la colectiva visita sus redes @Artemamis420