El mundo del cannabis en nuestro país tiene todo un futuro por delante. Apenas comenzamos a imaginar cómo se vería esta nueva sociedad, en la que seguramente habrá todo tipo de necesidades a satisfacer por profesionales en todo tipo de ámbitos. Desde el cultivo hasta el consumo, estas son algunas de la futuras profesiones del marihuano.

El cultivador

Si nadie la cultiva no hay marihuana. Así de sencillo. Y es que esta planta se comporta como ninguna otra. Tanto así, que un cultivador de cannabis debe poseer no sólo el conocimiento básico de horticultura y botánica, sino usar información especializada.

Que si los fotoperiodos, que las etapas de vegetación/floración, que el lavado de raíz, que la curación, los nutrientes, pesticidas, ¡aguas con las plagas!, etc. A pesar de que todos seamos capaces de crecer nuestras propias flores, pocos son los capaces de hacerlo con la maestría y el cuidado necesario para entregar un producto de calidad suprema.

Sin duda alguna, el cultivador de marihuana es la profesión del futuro.

El aboganja

Pero obtener las licencias y permisos no será fácil. Y conociendo el afán de nuestras autoridades para redundar en burocracia innecesaria, seguramente serán procesos engorrosos y confusos.

Entra en escena el aboganja, un especialista en derecho con el conocimiento necesario para sortear todo tipo de obstáculos legales, pero con el suficiente tacto para tratar con miembros de la comunidad cannábica.

Y después de revisar tantos estatutos, lineamientos, leyes y manuales, podrán compartir un gallo y olvidarse de lo complicado que le gusta jugar a la sociedad

Un “fumador profesional” (catador)

Olvídate de comprar la mejor mota de tu comunidad. ¿No preferirías que los cultivadores más exquisitos te mandaran una prueba de sus mejores flores? Esto es posible, si tienes la fortuna y destreza de convertirte en un catador de cannabis.

Dichas profesiones ya existen donde hay regulación, y si de verdad buscas entrar en este rubro debes comenzar a prepararte ya, pues no sólo se trata de echarte un toque y decir “qué tal pone”. De hecho, el proceso de prueba para un catador implica usar todos tus sentidos y percepción para calificar desde la apariencia, el aroma y el sabor de un cogollo.

Aún así, cuando lográs que la gente te pague por fumar mota, todo el esfuerzo lo vale.

Los chefs cannábicos

Hasta el momento, la iniciativa de Ley para regular el cannabis en México no permite el comercio de comestibles que contengan derivados del cannabis. Pero nada dice sobre que alguien pueda visitar tu casa y prepararte un bocadillo espacial.

Y ese tipo de servicios ya existen, desde los caterings más lujosos hasta los cocineros personales. Los chefs o cocineros cannábicos podrían satisfacer a todo tipo de eventos como bodas, fiestas empresariales, cumpleaños, despedidas de solteras/ros,  graduaciones, etc.

A pesar de que cada quien pueda preparar un panquesito, una pasta o un batido con mota, se requiere cierta experiencia para medir las concentraciones adecuadas o las temperaturas óptimas para la descarboxilación. O, mejor aún, saber combinar el sabor del cannabis como un ingrediente más en la creación de sabores.

Instalación de invernaderos

Una cosa es cultivar en un par de macetas, otra es mantener cultivos con hasta 500 plantas o más. Para ello se requieren sistemas altamente sofisticados que permitan controlar cada aspecto y fase del desarrollo. Estos deben funcionar con tal perfección y sincronía o se corre el riesgo de estropear meses de arduo trabajo.

Por ello, se necesitará de la ayuda de instaladores que sepan manejar sistemas eléctricos, de purificación, de riego, de ventilación, etc. Pensemos que en este tipo de prácticas se aprende a base del error. Entonces lo que se estaría invirtiendo es la previsión de accidentes en base a la experiencia y los errores de alguien más. A la larga, ese tipo de cosas resultan invaluables.

¿Y la información responsable, ‘apa?

Imagen de: www.marijuanamarketingxperts.com/

En La Dosis siempre abogamos por un consumo responsable. Para ello se necesita de información confiable y veraz sobre los usos y consecuencias del consumo de marihuana, además de todo su potencial terapéutico y medicinal. Esa es nuestra mera razón de existir.

Pero las necesidades informativas no acaban ahí, pues se dará un fenómeno complejo, en el que la sociedad saldrá del oscurantismo provocado por la prohibición y renovará su relación con la planta. ¿Y quien mejor que los mismos consumidores para re-establecer esta relación?

Por ello, nada nos entusiasma más que pertenecer a las profesiones cannábicas, y así servir a todos los consumidores en la defensa y ejercimiento de sus derechos.

 

¡Juntos, hasta la victoria verde!

 

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