Te has preguntado alguna vez ¿cómo es que funciona tu cerebro cuando consumes sustancias psicoactivas?. Si bien como dice el dicho cada cabeza es un mundo, debemos tener en cuenta que las sustancias psicoactivas son química que actúa sobre el sistema de comunicación de nuestro cerebro e interfiere en la forma en que las células nerviosas envían reciben y procesan información.

Pero ¿cómo es que el cerebro se comunica?. Bueno pues resulta que para que la comunicación del cerebro se dé, se involucran:

  1. Neuronas

  2. Neurotransmisores

  3. Receptores 

  4. Transportadores

En este punto los neurotransmisores se convierte en algo fundamental al hablar de sustancias psicoactivas ya que estos son el centro de la

comunicación en el cerebro basada en miles de millones de neuronas o células nerviosas. Estás redes de neuronas pasan los mensajes de ida y vuelta a las diferentes estructuras dentro del cerebro, la médula espinal y el sistema nervioso periférico. Estas redes de nervios coordinan y regulan todo lo que sentimos, pensamos y hacemos.

De esta forma cuando consumimos una sustancia psicoactiva estamos usando el sistema de gratificación del cerebro y llenando este circuito de sustancias neurotrasmisoras. Así los neurotrasmisores más involucrados en las sustancias psicoactivas según Karina Malpica son: 

  1. La serotonina, que:

“Posee una amplia gama de receptores y está implicado en muy diversas funciones.

1.Participa en la inducción de sueño,de tal forma que su ausencia produce insomnio.

2.Tiene cierta actividad en la regulación de la temperatura corporal y el control del vómito

3.Es un neurotransmisor de las neuronas qu etransmiten las sensaciones de dolor.

4.Está directamente involucrado en el control de los estados de ánimo,de las emociones, de la percepción sensorial y de funciones cognitivas superiores.

5.Cuando se producen determinados estímulossensoriales que ponen en alerta al individuo, su descarga cesa en forma inmediata. Actúa como una especie de filtro de señales externas que da primacía a los estímulos que se consideran importantes para facilitar la toma de decisiones. La lesión en neuronas serotoninérgicas produce activación motora y un aumento en la irritabilidad y la agresividad.

6.Es posible que la serotonina tenga una actividad autorreguladora, ya que la presencia de una determinada concentración de serotonina inhibe a las neuronas de los núcleos de rafe, impidiendo así la síntesis de más serotonina.

7.La degradación de este neurotransmisor, esto es, su transformaciónen una molécula inactiva, la lleva a cabo la enzima reguladora del sistema serotoninérgico: la enzima monoamino-oxidasa (MAO), que actúa en ge- neral oxidando el grupo amino de la molécula, que incluye además de la serotonina, a la melatonina, la adrenalina y cualquier molécula estructuralmente similar. Se sabe que la LSD y la DMT pueden actuar como agonistas frente a receptores serotoninérgicos, o sea, son llaves capaces de abrir las habitaciones que sintetizan la serotonina”

  1. La melatonina, que:

“Sinteriza a partir de la serotonina, principalmente en la glándula pineal, sede del alma, según los antiguos. Mientras su concentración en la sangre es alta hasta los siete primeros años, comúnmente decrece hacia el final de la pubertad, permaneciendo baja el resto de la vida.

1.Está implicada en la regulación del reloj biológico de los seres humanos (ciclos de sueño-vigilia) y de la regulación fisiológica de la retina.

2. Tiene efectos hipnóticos y actúa como foto

trasductor, transformando las señales luminosas, como la presencia o ausencia de luz, en señales hormonales. Basado en estas funciones, Raúl de la Flor Aguirre especula: Recordemos que las concentraciones de melatonina son muy diferentes en la infancia y en la madurez y esto, aunado al papel que desempeña la serotonina como filtro de percepciones, puede ser la explicación de que bajo los efectos de un visionario seamos capaces de apreciar la belleza en las cosas más cotidianas... como un niño que se encuentra en fase de aprendizaje y cualquier cosa le parece novedosa, por eso fija su atención en las cosas más simples... En contrapartida, si la sustan- cia anula ese filtro de percepciones, podemos caer en estados de paranoia en los que cualquier percepción, que obviaríamos en condiciones normales, nos pone en alerta y hace que nos consideremos en peligro”.

Ahora bien la estructura química de las sustancias psicoactivas es muy parecida a la de ciertos neurotransmisores u hormonas del SIstema Nerviso Centeal, por ello tienen la capacidad de alterar temporalmente el funcionamiento habitual del organismo humano actuando como agonistas o antagonistas de los receptores celulares. Así una sustancia psicoactiva al ser consumida tiene una función más similar a la de las hormonas y actúa como neurotransmisor que entra en el torrente sanguíneo como las secreciones glandulares y no se reduce únicamente al cerebro, como ocurre con los neurotransmisores.

De esta forma sustancias psicoactivas como la marihuana y la heroína, logran activar las neuronas porque su estructura química imita aquella de un neurotransmisor natural. Sin embargo, otras como la metanfetamina o la cocaína, hacen que las células nerviosas liberen cantidades inusuales de neurotransmisores naturales o pueden prevenir reutilizar con normalidad estas sustancias químicas cerebrales, haciendo que la señal se vea sumamente amplificada, lo que eventualmente trastorna los canales de comunicación. 

Ahora ya sabes que es lo que sucede con tu cerebro al consumir sustancias psicoactivas.